Dra. Paloma López de Calle Martínez de Lagrán.
FEA Anestesiología y Reanimación HUA

María llegó donde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano Lázaro no hubiera muerto”. Y Jesús lloró y, conmoviéndose, llegó al sepulcro y dijo: “¡Lázaro, ven fuera!”. El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: “Desátenlo para que pueda caminar”.









